lunes, 21 de septiembre de 2009

No hay mucho que hacer..


Una mujer da de comer a los gatos

debajo de mi casa

hay que creer en ciertos seres humanos

en estos tiempos que pasan


Faltos de domingos soleados

días que se escapan


Ya regresé,ya me quité los zapatos

te metes en mi cama

Hay que creer en el milagro mundano

de carnes a la brasa


Fríos como bolas de helados

vidas que resbalan


Eyyy,no hay mucho que hacer

aparte de estar despiertos en la cama

Eyyy,no hay mucho que hacer

ya pueden caer las torres de Manhattan


"Torres de Manhattan" Quique Gonzalez
Con demasiadas cosas en la cabeza y pocas noticias, pon música y vamos a obviar que todos están tristes...

miércoles, 26 de agosto de 2009


El despertador, el café descafeinado, las decisiones....hay tantos inventos que se podrían haber quedado en la cuneta...

"El ser humano está condenado a ser libre" decía Sartre...pues vaya, la hemos liado.
Toca hablar de decisiones...

Me dispongo a pasar un año en otro país, envuelta en el utópico EVS...y resulta que venimos a escojer el "proyecto fantasma", carece de plan, dejando al margen levantarse cada dia a las 8 de la mañana para deducir que no hay nada que hacer. Prueba a hablar con tu jefe, se le da bien poner esa sonrisa de sisisi...y pirarse con el dinero europeo que tan bien recibe de nuestra cuenta a otros maravillosos proyectos en los que por lo visto si se hacen cosas.

Tengo a un lado de la balanza un proyecto inexistente, cuya realización me priva de probar suerte en otro más prolifero, dado que solo se puede participar una vez, una ciudad canija y bacala, en la que o te encierras en el piso o tendrás que escuchar tecnochoni en cualquier bar que decidas pisar ( no me malinterpreten,me gusta esto, mi opinión se limita a la ciudad en la que tan acertadamente nos tocó vivir), amigos que comparten el punto de vista pero que se mueven por un visado que les dice que tendrán derechos europeos por un año, y que podrán salir sin pagar visados de 300 euros en adelante

En el otro lado de la balanza otro ejemplo de lo bien que funciona el mundo, algo llamado Bolonia me está mordiendo el culo, intentando complicarme las cosas si no consigo un título en un plazo muy recortado....no me engaño, tal vez no sea tan relevante...pero frente a las alternativas en estos momentos, lo mismo acabo corriendo otra vez en esa contra reloj.

La mejor de todo son los plazos...tu tranquila, pero tienes un mes para decidir...bonito.

No nos indignemos del todo...voy a dormir un rato y el lunes lo echare a piedra, papel o tijera, creo que es la opción más acertada.

jueves, 20 de agosto de 2009


Al fin, al seguir sus pasos, le abrió su cajita de música con un disparo seco, como un jugador desesperado, estoy calado...

Ya está la música, también el tiempo que perder y las malas intenciones

Un cara a cara a ver quien pierde

Días productivos





En estos ultimos días he visto coches altruistas que te dejan en cualquier otro lugar cuando levantas un dedo, he visto ancianas que sin poder apenas moverse toman el sol en la hierba que crece frente a sus casas, he vivido rodeada por perros sin dueño y gitanas sin nada que perder, niños aferrados a una bolsa de pegamento haciendo tiempo en las estaciones de tren, he bailado en bodas rumanas, he encontrado otros murcianicos perdidos por aquí, hemos sido la banda del pueblo por unas horas, he encontrado sencillez en tú felicidad, he descubierto vida en festivales más allá de trigales perdidos...y tantas cosas más en tan solo una semana...deja de correr...
"Vete a tu país" oímos por primera vez, resulta que somos inmigrantes...como no nos hemos dado cuenta?
Sólo postales para querer, temer o odiar estas tierras.

miércoles, 12 de agosto de 2009

Nu stiu, nu vreau stiu


Aquí las abuelas y los jovenes del barrio comparten el banco de enfrente de mi casa.


El toque de queda de las 11 se viola cada día, las tostadas del desayuno salen más caras y el jamón es ahumado y habla alemán.


Nu vorbesc rumaneste, try again, puedes hacerlo peor si dejas de esforzarte.

No estamos para hacer las cosas bien, y si lo estás duerme un rato, pasará.


Soy voluntaria, tengo un horario de media jornada de no voluntaria embriaguez, y paso la otra mitad dudando de por qué alguien trajeado en la Comunidad Europea te mantiene por ello, luego pierdes unas horas de sueño y empiezas a recojer basura en la montaña, todo tiene un precio.


Paso el tiempo drogada, mis hormonas hacen todo el trabajo y no cobran por horas o gramo,


me pierdo, me encuentro, me pierdo
euforia, tristeda, agonía
vaso vacío, vaso lleno
sola, acompañada
café con azúcar, café turco, café con sal
como horas, me comen a mí
Chuica, cerveza a precio de costo, aire fresco
corro, ando, me siento a mirar
escapo, me cazan
cazo, escapan
las mañanas soy otras personas
paredes, casa, el sofá de la siesta
las noches vivo en varios países
colores, sonidos, olores desconocidos



Enter tanto, dejo de ser de vez en cuando...




lunes, 3 de agosto de 2009

Llego la hora de morder el polvo


Dejame estar triste...

Ver pasar la locura desde este lado de la ventana...contemplar ajena como encajan las piezas...y tirar mis piezas al rio...ya las buscare otro día...

Dejame sacar el silencio, unas horas a oscuras, unos días tristes..quizá asi un fugitivo pueda recordar quien es, olvidar las leyes quebrantadas y perdier el miedo a violar nuevos corazones en las noches frias que pronto nos alcanzarán...



Mañana no estareís aquí...

martes, 14 de julio de 2009

Vía cansada


Entre un pecho y la bala que lo busca

hay la misma distancia

que existe entre los dedos y el gatillo.

La muerte no se mide por pulgadas.


En la tarde, la niebla

tiene forma de adiós.

Ella está sola al lado de la vía.

Mira el tren que se aleja

cada vez más pequeño, cada vez más lejano

igual que una canción envejecida.

Puede extender la mano contra el sol del oeste.

En ese instante, el tren

le cabe entre dos dedos.

Entonces piensa: Este es el tamaño

exacto de mi vida.


Sin embargo, ya sabe

que las cosas que el tren arrastra lejos

no cabrán nunca más

entre su pecho y el último segundo

en que su corazón siga latiendo.


La vida es un asunto

que no puede medirse por pulgadas.


Es una tarde pálida. Ella sigue mirando,

inmóvil como el tiempo de los ejecutados.

Trata de calcular la lejanía

que existe entre ella misma

y sus mejores sueños.


La ilusión es un río

que no puede medirse con las manos.


En medio del andén, detenida en el tiempo,

una mujer aprende que marcharse

es una forma nueva de seguir estando

siempre en alguna parte.


Raquel Lanseros "La Acacia Roja"